12 ago. 2012

Y entonces, ocurre.

Antes o después. No importa la hora. No importa el día. Ni importa el lugar. Solo... Pasa. Algo cambia dentro de ti. A veces no te das cuenta y otras te coge sin avisar. Al principio no sabes lo que es, ni cómo ha llegado a ti. Pero lo sientes. Luego se va haciendo fuerte, más y más. Te atrapa. Te ahoga. Y, si no lo sueltas, no te abandona jamás.



2 ago. 2012

Y es que para algo interesante que me pasa...

No es la primera vez que cuento esto, ni será la última seguramente. Y es que ayer fue un día especial. Por una tontería, sí, pero a veces son esas pequeñas cosas las que animan, alegran o importan. El caso es que ayer no tenía nada que leer y fui a la biblioteca. Me dio por buscar las Rimas de Bécquer, solo por curiosidad. No estoy acostumbrada a leer poesía, pero ese libro me llamaba especialmente la atención. Así que lo cogí y lo abrí... Y allí estaba.

Dentro encontré una pequeña pajarita de papel. Me pareció gracioso que alguien utilizara una pajarita de papel como marca páginas. Lo especial es que esa pajarita llevaba un mensaje: ''¿Cómo no sentirme así?'' Me quedé mirándola desconcertada y emocionada a la vez. Empecé a inventarme mil historias sobre la vida de la persona que lo había escrito y qué era lo que sentía. Le di la vuelta, tenía otro mensaje: ''Tú que me has encontrado, respóndeme'' Y, a continuación, una dirección e-mail. 

Será que soy demasiado simple. O demasiado romántica. O las dos cosas. Será que me hizo ilusión saber que todavía queda gente sensible capaz de dejar una pajarita de papel con un mensaje anónimo dentro de un libro de poesía. En fin, que este pequeño pero extraño suceso me alegró el día. Y sí, le he escrito a esa dirección de e-mail, tengo demasiada curiosidad. Seguramente no obtenga respuesta, a saber cuánto tiempo llevaba la pajarita dentro de ese libro. Pero, sea quien sea mi querido anónimo, debo darle las gracias por mi pequeño momento de absurda felicidad. Y por añadirle un poco de emoción (por poco que sea) a mi aburrida vida.





Actualización: ¡Al final sí que me ha contestado! Sigo sin saber quién es y por qué puso esa pajarita allí, pero me ha dado las gracias por escribirle y me ha dicho que, más que una pajarita, él (o ella) prefiere llamarlo gaviota. ¿El resto del mensaje? Me lo guardo para mí. Será un bonito recuerdo más. <3